¿HAS MIRADO LOS FILTROS? EVITA ESA PREGUNTA

¿Has mirado los filtros? Si te ha tocado alguna vez escuchar esta pregunta de tu fontanero, has llegado al sitio correcto. Te explicamos cuál es el secreto para no volver a escucharla.

Cuantos de nosotros hemos acabado llamando a un fontanero con algún problema en nuestras tuberías o grifos, y hemos escuchado esta pregunta del profesional…y es que un mal mantenimiento de los filtros de nuestra instalación de agua, suele ser el problema más común en todos los hogares, y el que provoca más averías en todas nuestras tuberías y grifos. Así que es hora de solucionarlo, y que no tengamos que volver a escuchar esta pregunta, o por lo menos, si la escuchamos, que no sea por no haber puesto todo lo posible por nuestra parte.

Los filtros son una pieza de gran ayuda en nuestra instalación de agua del hogar, son los que nos ayudan a que nuestras tuberías y grifos funcionen correctamente, y nuestro agua de consumo diaria sea lo más adecuada posible, pero como todo, necesita una limpieza, y un mantenimiento, mínimo mensual.

El mayor problema que sufren los filtros, y el más silencioso, ya que puede pasar totalmente desapercibido hasta que ya no hay solución, es el de la cal. Dependiendo de la región en la que vivamos, este problema aumenta o disminuye, ya que la cantidad de cal en el agua depende del tipo de suelo de cada zona. A mayor cal, será un agua más dura, y, por lo tanto, mayor deberá ser nuestro cuidado con los filtros.

Hay que dejar claro, que porque el agua de nuestra zona sea agua dura no significa que nuestra salud corra ningún tipo de riesgo, si es cierto que puede causar picores en personas con pieles muy sensibles o en bebés, pero esto serían tan solo casos aislados, y sin ninguna gravedad. Lo que este agua dura perjudica, realmente, es al funcionamiento normal y correcto de nuestras tuberías y grifos, ya que al estar pasando el agua constantemente por el interior de estas piezas, se van quedando restos de esta cal que lleva el agua, y formando películas de este tipo de sales, que aunque muy finas, con el paso del tiempo llegarán a formar tomos gruesos, y duros como piedras, que van obstruyendo las tuberías e incluso los filtros, tanto de estas últimas como de los grifos.

Otro de los grandes problemas, sobre todo en la cocina y en el baño, son los pelos y los restos de sustancias, o comida, que se cuelan, o dejamos caer, como si de trituradoras o papeleras se tratase. Esto produce un gran atascamiento que pude convertirse en un buen quebradero de cabeza.

Un buen mantenimiento de tus filtros y tuberías es la solución más acertada para evitar males mayores, un mantenimiento preventivo, que llaman los profesionales del sector, y esto, podemos hacerlo en casa con solo adquirir unas buenas costumbres diarias, y con una serie de tratamientos específicos de vez en cuando para deshacer o desatascar lo poco que vaya acumulándose en nuestros filtros y tuberías, antes de que se convierta en un problema serio.

  • Deberemos, siempre, prestar atención y tener cuidado para no dejar pasar por nuestros sumideros ninguna sustancia perjudicial. Limpiar bien los restos de comida del fregadero para que no acaben en la tubería, los pelos de la ducha después de cada baño, etc. Son pequeños actos que no nos supondrán ningún esfuerzo, y que nos salvarán de muchas averías.
  • Usa rejillas en todos los desagües. Esto evitará que pasen a las tuberías la mayoría de sustancias indeseadas.
  • Limpiar los filtros de los cabezales de los grifos periódicamente. Los restos de cal también se quedan en éstos, y perjudican el paso del agua, por lo que deberemos desenroscarlos de vez en cuando y sumergirlos en vinagre durante una hora para que deshaga la cal por completo, y queden limpios de nuevo.
  • Limpiar el interior de las tuberías. Realiza una mezcla de líquidos caseros para desatascar las tuberías, puedes utilizar vinagre o bicarbonato, siempre con agua muy caliente. Estos productos naturales son muy apropiados, y no son nocivos como los químicos para desatascos.
  • Limpiar el sifón. El sifón que queda a la vista, es decir en el exterior, podemos limpiarlo fácilmente nosotros mismos, tanto el de lavabos como el de fregaderos, sin tener que llamar a un fontanero. Solo tenemos que desenroscarlo para para limpiar su interior. Recuerda siempre poner un cubo debajo, ya que el agua que quede en él, caerá.
  • Utiliza desatascadores. Los desatascadores de toda la vida son muy eficaces, y ayudarán notablemente en tu limpieza y mantenimiento de desagües y tuberías.

Convirtiendo en costumbre estos pequeños actos, evitaremos la mayoría de los problemas con nuestros filtros, y evitaremos con ello la famosa pregunta de: ¿has mirado los filtros?