LOS PROBLEMAS DE LA CAL EN LAS TUBERÍAS

¿Crees que puedes tener problemas de cal en tus tuberías? Este es un problema muy común en la mayoría de los hogares, sobre todo en ciertos lugares, ya que depende del tipo de agua que tengamos por la zona en la que vivamos. Vamos a saber un poquito más del tema para poder solucionarlo.

¿Qué es la cal, y por qué depende del tipo de agua, y del lugar donde vivamos? Esto es lo primero que debemos saber. La cantidad de cal en el agua va a depender de la naturaleza sedimentaria del suelo del lugar en que vivamos. Por este motivo se diferencia entre “agua dura” y “agua blanda”, dependiendo del nivel de sedimentos en el suelo de la zona, así, el agua dura contendrá mucha cal, y el agua blanda contará con muy poquita. ¿De qué tipo de sedimentos estamos hablando? Principalmente calcio y magnesio, estos son los causantes de que se produzca la cal. Como es de esperar, hay distintos grados tanto de agua blanda como de agua dura, dependiendo de la cantidad de sales de magnesio o calcio que contenga el agua.

¿Es perjudicial para nuestra salud? Podemos estar tranquilos por lo que a salud se refiere, el agua dura, o con mucha graduación de cal no es perjudicial para nuestra salud, aunque sí es cierto que puede provocar ciertos picores en pieles muy sensibles, o en bebés, y tampoco es muy buena para el cabello, aunque estos son males menores.

¿En que nos perjudica la cal en el agua? En nuestros hogares, sin ninguna duda, aquí sí es un problema, y afecta al funcionamiento de nuestros electrodomésticos que utilizan el agua, tanto lavadoras y lavavajillas, como en calentadores, calderas, y termos, provocando averías, cambio de piezas, y un mayor gasto de energía para nosotros, que repercute en nuestra factura. Por este motivo es imprescindible que todos ellos cuenten con sistema de descalcificación, con el que prevenir y aminorar un poco el problema.

Cal en las tuberías. Este es el problema que más nos preocupa, podemos ir solucionando los que tenemos a la vista, la avería de un electrodoméstico, el cambio de alguna pieza de los mismos, etc., pero las tuberías no nos quedan al alcance, ni de la mano, ni de la vista. Podemos notar que algo no va bien en el paso del agua, pero no estamos seguros de cuál es el motivo real del problema, por eso, vamos a intentar ayudaros.

El paso del agua por las tuberías, va soltando partículas de esas sales de las que hablábamos, calcio y magnesio, que van creando una fina película, que va creciendo con el tiempo y la acumulación constante de una sobre otra. Esto provoca graves daños, ya que va obstruyendo los tramos de tuberías, y no deja fluir el agua con normalidad, afectando tanto al caudal como a la presión de la misma.

¿Cuáles son los indicios para saber si tenemos un problema de cal en nuestras tuberías? Lo primero que vamos a notar que es que nuestros grifos pierden su brillo habitual, para empezar, esto ya no sería una buena señal, pero hay mucho más, ya que si observamos bien, nos daremos cuenta de que nuestros azulejos de la ducha, o la mampara, tienen una fina capa blancuzca, y además empezaremos a darnos cuenta del mal funcionamiento del agua, menos cantidad que antes, y con mucha menos presión. Estos son los síntomas principales de que tienes un problema de cal en tu vivienda.

Vamos a realizar un truco casero para estar seguros de que tu agua tiene una gran cantidad de cal, es decir, es agua dura, y por ello estás teniendo problemas en las tuberías de tu hogar. Solo tienes que llenar una botella con agua del grifo, y otra la llenas con agua destilada, o agua embotellada, vas a echar la misma cantidad de jabón, y del mismo jabón, en las dos botellas, y a continuación agítalas. Si la botella con el agua del grifo ha hecho mucha menos espuma, ya no hay más duda, tu agua es dura, la cal hace que el jabón pierda su poder, y esto lo notarás al lavar igualmente.

Solución a la cal. Lo más efectivo es contar con un descalcificador en nuestras tuberías, también los hay comunitarios, por lo que recomendamos el asesoramiento de un profesional de la fontanería para optar por la mejor opción.

Si el problema ya lo tienes encima, puedes probar con un truco casero, que en algo ayudará. Agua caliente y vinagre, esto ayudará a deshacer un poco la cal de las tuberías, y si hablamos del exterior como cal en los grifos, el limón siempre es bueno. Es cuestión de probar, pero no se trata más que de un parche, puesto que el problema hay que atajarlo desde el origen, que no es otro que el “agua dura” de nuestra zona.

 

MI DUCHA DEJA DE TRAGAR AGUA

¿Tu ducha no traga bien el agua? Este es uno de los problemas más comunes de fontanería en todos los hogares, ninguno estamos a salvo, y esto se debe, única y exclusivamente, al mal mantenimiento de nuestras zonas de tuberías. Es culpa nuestra, sí, lo sabemos y lo reconocemos, simplemente nos da pereza o se nos olvida.

La ducha es una de las partes del baño con más problemas de atasco, se van quedando residuos del jabón, suciedad, y sobre todo pelos, muchos pelos, que inevitablemente hacen que se atasque y deje de tragar agua de forma normal. Esto es un gran problema, sobre todo en las duchas, ya que los platos de ducha no cuentan con mucha capacidad, y podemos acabar completamente inundados.

Por eso vamos a darte unos trucos con los que podrás desatascar tu ducha, y a la vez, usarlos de vez en cuando para conseguir cumplir con el mantenimiento semanal de nuestras tuberías, tarea imprescindible para que no volvamos a llegar a estos extremos que nos provocan un grave problema.

Utilizar un desatascador. El remedio más usado en todos los tiempos. Esta herramienta con la que todos contamos en casa, o por lo menos antes todos teníamos un desatascador, así que si no cuentas con uno, es hora de comprarlo, lo agradecerás porque te sacará de más de un apuro. Esta herramienta, gracias a su ventosa, provoca un vacío que ayuda a sacar los tapones de suciedad, jabón y pelos, y realmente todo lo que ni siquiera imaginarás que pueda haber ahí dentro. Por eso lo recomendamos como primera opción. Es posible que tengas que realizar esta acción varias veces, ya que seguramente el tapón sea grande y a la primera no salga todo de un golpe, y es mejor asegurarnos de que hemos sacado todo.

Utilizar un alambre. Si el desatascador no ha funcionado, es posible que tu atasco esté bastante solidificado, es decir, que todos los residuos hayan formado un sólido duro que está atrapado y no deja pasar el aire, por ello, el desatascador no funciona. En este caso coge un alambre, introdúcelo por el sumidero de la ducha, e intenta enganchar los residuos e ir tirando de ellos hacia el exterior. Se trata sin duda de una técnica más lenta y laboriosa, pero conseguirá acabar con tu atasco de forma segura. Y una vez quitado “lo gordo”, podremos probar a sacar el resto con el desatascador, o con alguna de las otras técnicas de desatascos.

Bicarbonato, sal y vinagre. Esta mezcla casera es muy efectiva para desatascar desagües, por lo que será una gran solución a tu problema. Realiza una mezclar caliente con 250 gramos de bicarbonato sódico, 250 gramos de sal gorda, y 25 centilitros de vinagre blanco, remueve bien el mejunje, y échalo por el desagüe de tu ducha, déjalo unos quince minutos para que vaya actuando bien, y a continuación deja correr el agua caliente para que vaya arrastrando todo con la ayuda de la mezcla que has echado en el interior. Irá deshaciendo y arrastrando todas las sustancias y suciedad que pueda haber provocado el atasco de tu ducha. Esta mezcla es válida para desatascar cualquiera de tus tuberías, y es mucho menos dañina para estas que los productos químicos que puedes comprar en cualquier supermercado para desatascar tuberías, por lo que es una opción muy recomendable, natural y tradicional.

Productos químicos especializados para desatascar. Estos líquidos son también muy efectivos, ya que están fabricados para esta función, pero es cierto que no es recomendable usarlos muy a menudo, ya que pueden resultar dañinos para tus tuberías por su alto contenido corrosivo. Pero es otra opción con la que puedes probar a solucionar tu problema, siempre sin abusar de ellos, y adquiriendo el menos abrasivo.

Llamar a un fontanero. Es obvio, podemos intentar solucionar nuestro problema de atasco de ducha o de cualquiera de nuestras tuberías de casa con mil remedios caseros, y muy prácticos y efectivos, cierto, pero no siempre funcionan, ya que el problema puede ser más grave de lo que nosotros pensamos, o de lo que nos puede parecer a nosotros a priori, y en este caso, no será suficiente utilizar tan solo ninguno de estos trucos caseros. Llegados a este punto, y una vez comprobado que las técnicas que tenemos a mano no han surtido ningún efecto, o no el suficiente, debemos contar con la ayuda de un profesional del sector de la fontanería o desatascos, el cual nos solucionará el problema en pocos minutos. Esta es sin duda la mejor opción.

El mantenimiento de nuestras tuberías y desagües es una tarea de suma importancia, y que en la mayoría de los casos nos llevará muy poco tiempo si somos constantes, por lo que la recomendación esencial es esta, realiza un buen mantenimiento para no tener que llegar a estos extremos.

 

 

 

HAY MALOS OLORES EN MIS TUBERÍAS Y LOS LÍQUIDOS NO FUNCIONAN

Los malos olores en las tuberías son un problema muy común en todos los hogares, de esto nadie se libra. Sabemos lo desagradable e incómodo que resulta, y lo desesperante que puede llegar a ser si no damos con la causa que los provoca y no somos capaces de encontrar la forma de solucionarlo, por ello el artículo de hoy se centra en este tema que a todos nos afecta.

Estos malos olores pueden ser causados por muchos motivos, lo primero de todo es que nuestras estancias de la casa que cuentan con acceso a tuberías como la cocina, el baño, o incluso el lavadero, deben estar bien aseados siempre, en todos los sentidos, desde los azulejos hasta el interior del lavadero o inodoro, este último especialmente. La limpieza en estas estancias es imprescindible, no vale con el típico “limpiamos lo que ve la suegra” (frase que siempre me ha encantado, por cierto), esto suele ser muy habitual por la frenética vida que llevamos, y optamos por hacer una limpieza a conciencia cuando podemos, que suele ser dos veces por semana como mucho, y esta costumbre suele provocar malos olores, ya que estos espacios necesitan una limpieza mayor para su correcto mantenimiento, una limpieza casi diaria para evitar este tipo de problemas.

También es muy habitual utilizar tanto el fregadero como el wáter como si de papeleras o cubos de basura se tratase, y esto es un grave error, tanto los pequeños restos de comida, los posos del café, o incluso restos de aceite que dejamos pasar por nuestros fregaderos, provocan atascos, acumulación de restos y grasas que se van quedando en las tuberías y se pudren, y no solo es que no permitan a la tubería su normal funcionamiento, sino que evidentemente van provocando malos olores sin remedio, al igual que en el wáter, que no está preparado más que para echar en él papel higiénico, y su mala utilización hará, igualmente, que su funcionamiento deje de ser correcto. En este sentido, también es muy importante contar con una buena ventilación de estos espacios, ya que ayudará con los malos olores normales de todo baño o cocina, siempre que no sea por un problema mayor como el que nos ocupa hoy. Si tu baño no cuenta con ventanas, tendrá un sistema de ventilación por conductos, y aquí puede estar también el problema, en una obstrucción de estos conductos. También es posible que la silicona de las juntas se haya quitado, y esto haga que deje pasar, o se filtren los malos olores normales del interior de las tuberías, ahí dentro los olores son malos sí o sí, eso nos tiene que quedar claro, pero está todo preparado para que esos olores no salgan al exterior, si uno de los topes falla, el olor saldrá hacia fuera sin poder remediarlo.

Las causas de los malos olores pueden ser muy variadas, y nuestra misión es encontrar cual es el foco del problema antes de llamar a un fontanero, más que nada, por si es causa de un nimiedad y podemos solucionarlo nosotros mismos.

Lo primero es probar con los típicos remedios caseros, preparación de líquidos que limpiarán el interior de las tuberías, como el vinagre blanco, el bicarbonato, mezclas de agua caliente y jabón, y cualquier remedio casero que te sepas o cualquier receta que te sugieran. Esto siempre le hará bien a nuestras tuberías, los remedios caseros tradicionales suelen funcionar perfectamente, y son la mejor manera de conseguir un buen mantenimiento, por lo que lo aconsejable es utilizarlos de vez en cuando, no solo cuando ya tenemos el problema encima.

Si estos líquidos no funcionan, ya estamos hablando de problemas mayores. Lo primero que vamos a comprobar es que la silicona de todas las juntas está correctamente, todas las juntas tanto de las tuberías del exterior como del inodoro deben estar selladas, sin filtraciones que dejen pasar malos olores. Si encontramos que este es nuestro problema, solo tendremos que aplicar silicona por la fisura.

Si no es el caso, el problema seguramente sea del sifón, el sifón es el que no permite pasar malos olores, se trata de una parte de la tubería, con forma de S y con agua en su punto central, esta agua acumulada es la que hace que los olores del desagüe o alcantarillado no se filtren por la tubería, por eso es importante usar de vez en cuando todas las piezas de nuestro baño, incluso el bidel. Si el sifón se ha quedado sin agua, significa que los malos olores no se encuentran con ninguna resistencia y se filtran al exterior. En este caso debes contar con la ayuda de un fontanero, ya que hablamos del interior de las tuberías, y no podemos solucionarlo de ninguna forma sin su ayuda.

Contacta con un fontanero de tu ciudad para solucionar tu problema de malos olores lo antes posible.

 

 

GRIFOS DE ROSCA O MONOMANDOS

Ese maravilloso e interesante mundo de la grifería, ¿En serio?, ¿El maravilloso mundo de la grifería?, ¿Quién se para a pensar en un grifo? ¿Aunque sea tan solo un segundo? Nadie, no nos inventemos, ninguno de nosotros se para, ni tan solo un segundo de su tiempo, a pensar en un grifo hasta que no llega ese momento crucial en nuestras vidas en el que compramos una nueva casa, o decidimos redecorar, de arriba abajo nuestra vivienda.

Esa pieza tan insignificante en nuestras vidas, un simple grifo, se convierte en el mayor dilema existencial para cada uno de nosotros. ¿Te habías dado cuenta antes de que tengas grifos por todos lados en tu casa? Y la respuesta seguramente sea, no. Si te ibas a duchar, llegabas, abrías el grifo, sin pensar ni un segundo en él, terminabas, cerrabas el agua, y te ibas, sin más, de igual manera, si ibas a fregar los platos, hacías exactamente lo mismo, llegabas, abrías el grifo, fregabas, cerrabas el agua, y hasta otra, sin prestarle la menor atención. ¿Sabes exactamente como son cada uno de tus grifos actuales? Seguramente si lo sepas si te paras un segundo a analizar la pregunta, pero jamás te habías parado a pensar en ello.

Estás en ese momento crucial, necesitas una respuesta a qué grifo poner, ahora sí, ahora un grifo es una pieza importante para ti, quieres la mejor, la más funcional, la más innovadora, la que mejor se adapte a tus necesidades, la que mejor vaya con tu estilo de baño o cocina, o incluso de patio, ahora sí merece la pena pararse a pensar, de hecho es imprescindible, y te das cuenta de lo maravilloso e interesante que es el mundo de la grifería, o más bien de lo tedioso que te resulta, de que no sabes absolutamente nada ¿y por qué? Pues porque ha pasado totalmente desapercibido para ti durante mucho tiempo, aun siendo una pieza imprescindible en tu día a día, y me atrevería a decir, que la pieza más usada en cada una de tus horas.

Y por esta razón vamos a intentar aclarar tus ideas como un primer paso en este maravilloso mundo de la grifería. En la actualidad, cualquier tipo de grifo es buena opción, todo avanza en calidad, y este sector no iba a ser menos. Tradicionalmente siempre hemos usado los grifos de rosca, pero desde hace unos años la cosa ha cambiado, y los grifos monomando son los que se llevan la palma. Pero esta decisión es solo tuya, y es que es una cuestión más de estética que otra cosa, más que nada, porque el estilo es lo primero en nuestras vidas hoy en día, y con la vuelta de lo antiguo, y el vintage, los grifos de rosca han vuelto a ponerse de moda en cantidad de hogares.

Dado que la estética es una cuestión totalmente personal, y la calidad, tanto de los grifos de rosca, como de los grifos monomandos, solo depende de la marca o modelo que elijas, y del dinero que te quieras gastar, ya que grifos de calidad vas a encontrar de los dos tipos sin ninguna duda, y ahí no podemos entrar puesto que ya depende de las cuestiones personales de cada uno, vamos a hablar de la funcionalidad, que esta si es objetiva, y podemos entrar en ella.

Los grifos monomando cuentan con una serie de ventajas, que sin duda los hacen mucho más funcionales, además de innovadores, y por este motivo, como hemos apuntado antes, son los más vendidos en la actualidad, y desde hace unos años.

Es muy fácil de utilizar. Tan solo tendremos una maneta con movimiento de arriba abajo para la presión del agua, y de izquierda a derecha para la temperatura de la misma.

Diseño moderno. Su diseño es innovador, y da un toque especial al ambiente. Si nuestra decoración es moderna es necesario un grifo monomando.

Regulación de la temperatura. Sin duda alguna la regulación de la temperatura es mucho más fácil con este tipo de grifos, ya que solo tiene una maneta que se mueve de izquierda a derecha para regularla. Sin ni siquiera abrir el agua todavía, podemos colocar la maneta en la posición de la temperatura que queremos, izquierda fría, derecha caliente, y centro templada.

Regulación de la presión del agua. Es mucho más fácil regular el caudal con esta maneta, justo en la presión que queremos, con tan solo levantarla un poco o bajarla.

Seguridad. Al poder ver a simple vista en qué posición está colocada la maneta, podemos hacernos una idea certera de que temperatura tiene el agua, por lo que no nos quemaremos nunca.

Durabilidad. Al ser un tipo de grifo más avanzado, la pieza interior es de cerámica, y no de goma como los grifos tradicionales de rosca, por lo que durará mucho más años.

Si todavía tienes dudas te recomendamos el asesoramiento de un profesional de la fontanería, esa es la mejor opción a la hora de cambiar nuestros grifos.

 

 

 

TRUCOS DE FONTANERO PARA ARREGLAR UN GRIFO

¿Tienes problemas con tu grifo? ¿Tu grifo gotea? Esta es la avería más común que suelen tener los grifos de todos los hogares, y debemos estar preparados para solucionarlo nosotros mismos, siempre hay tiempo para pedir la ayuda de un fontanero.

Lo primero que tenemos que hacer es familiarizarnos con las piezas que forman un grifo, no podemos lanzarnos a la aventura sin tener unas nociones básicas, como mínimo, de lo que vamos a manipular, esto es imprescindible para realizar un buen trabajo antes de ponernos manos a la obra.

Piezas que forman un grifo, y con las que vamos a trabajar:

El volante, es el pomo que giramos para abrir y cerrar el paso del agua. La pieza que utilizamos siempre para accionar el grifo.

El árbol, es la parte que convierte el movimiento giratorio del pomo en un movimiento ascendente y descendente en el interior del grifo. Esta es la pieza clave de casi todas las averías en grifo, ya que su mal funcionamiento va a ser la causa de goteo, y de dificultades en la regulación entre el agua caliente y el agua fría.

Junta o goma, es la pieza que permite que el agua pase, o no pase, a través del árbol para llegar al caño. El desgaste de esta pieza es el que causa el goteo en los grifos principalmente, por ello va a ser otra de las piezas claves para acabar con el mal funcionamiento de nuestro grifo.

Cuerpo y caño. Estas son las partes que vemos, junto con el volante, en el exterior del grifo. El cuerpo cuenta con roscas para ser montado, y el caño cuenta en su parte inferior, que quedará en el interior del grifo, de entradas del agua, tanto caliente como fría, y en su parte superior, que es la que queda en el exterior, y por donde sale el agua, dispone de salida de agua, como bien nos imaginábamos.

Puesto que no hay más truco para arreglar un grifo que informarnos del procedimiento a seguir, y tener algo de maña, que esto es siempre imprescindible, una vez que tenemos bien claras las partes con las que cuenta un grifo, que son con las que vamos a tener que trabajar, montándolas y desmontándolas para arreglar nuestra avería, estamos preparados para comenzar la aventura que supone nuestra primera vez intentando arreglar un grifo.

Ahora bien, para ello vamos a necesitar tener a mano una serie de herramientas imprescindibles para trabajar, así que toma nota, y hazte con una llave inglesa y destornilladores, estas dos herramientas van a ser totalmente necesarias, a las que podemos añadir, si es posible, grasa específica de fontanería, y spray des bloqueante.

Lo que vamos a explicar paso a paso es la reparación de un grifo de volante o giratorio cuyo problema es el goteo constante, ya que esta es la principal avería en nuestros hogares. ¡Vamos a ello!

  • Lo primero es la prevención, lo más importante es cortar el agua antes de empezar a trabajar, y el segundo consejo es utilizar siempre un trapo entre la herramienta y la pieza para no dañarla, en las piezas exteriores, claro esta.
  • Vamos a quitar la tapa de los volantes, es decir, del pomo del grifo que giramos para abrir o cerrar el agua. Podemos quitarla haciendo palanca con un destornillador plano. Esta tapa es la que cubre el tornillo. Si notas resistencia al intentar hacer palanca, es porque en el caso de tu grifo, la tapa y el tornillo son una pieza única, en este caso quitaremos la tapa y el tornillo desenroscando.
  • El siguiente paso es quitar el tornillo que ha quedado al descubierto en nuestro pomo, y a continuación deberemos quitar el volante. Si este se resiste, es momento de utilizar el spray des bloqueante, si nos hemos hecho con él, sino, vamos a utilizar el mismo método con el que abrimos un bote de mayonesa, por ejemplo, vamos dándole golpecitos a la base del volante, para desenroscarlo mejor.
  • Aquí es cuando nos encontramos con el árbol del grifo. Solo tenemos que desenroscarlo con la llave inglesa, y al sacarlo veremos, en su parte posterior, la junta o goma, causante de nuestra avería.
  • La goma causante de nuestro problema debemos cambiarla por una nueva, y la mejor forma de comparar la correcta es llevar la vieja a la ferretería para que nos sirva de modelo. Una vez adquirida, solo tenemos que cambiar una por otra, esto no tiene ninguna dificultad, y no necesitaremos ninguna herramienta concreta.
  • Una vez cambiada la pieza que causante del mal funcionamiento de nuestro grifo, solo nos queda volver a montarlo, y para ello deberemos seguir los pasos realizados para desmontar nuestro grifo, pero al contrario, desde el final hasta el principio. Montaremos el árbol, a continuación el volante, y finalmente volveremos a encajar la tapa.

Recuerda contar con la ayuda de un fontanero profesional si tu intento no ha dado sus frutos, siempre es nuestra mejor opción.